¿Dónde han quedado las sonrisas y los besos?
Tú eres mi único sueño. Te tuve y te perdí.
No me arrepiento. No cambiaría nada de lo que fue.
Cuando todo terminó te busque en el agua, en el viento. Te busqué en las palabras, en los hechos, en las sonrisas de otra gente...pero jamás conseguí reencontrarme contigo.
¿Dónde estabas cuando te buscaba?
¿Dónde quedaron los miles de planes que teníamos previstos?
No deberías haberme prometido la luna si sabías que no podías dármela.
¿En qué pensabas? Ni siquiera fuiste capaz de confesar lo que hacías.
Y yo, como una tonta me tragué todos tus cuentos, tus mentiras.
Confié ciegamente en ti, y así me fue.
Todos hablaban, y acertaban, pero yo me negaba a aceptar la realidad.
Ahora, tras mucho tiempo no queriendo ver, ha llegado el momento de decir que, pese a dudas, infidelidades, confianza fallida, y el resto de aquellas cosas que jamás mencionaré, se encuentra el recuerdo de lo un día vivimos.
De lo que podía haber llegado a ser, y no fue. De los planes, y el futuro.
De tu días, de los míos.
Y solo decirte una vez más que, a pesar de todo ello, jamás olvidaré el por qué de que llegases a convertirte en la persona más importante de mi vida durante tanto tiempo.
Por último, romper mi fiel promesa:



