miércoles, 21 de diciembre de 2011

Rosas negras, marchitas de amor.


Avanzaba paso a paso sobre el suelo firme, y mi cuerpo estremecía con el crujir de la madera que mis pies pisaban. Una ola de pensamientos angustiosos me recorría el pecho, pero pese a ello continué firme, decidida.. Sabía que mi cabeza no se equivocaba, algo malo había sucedido allí. Sentía puñaladas en el corazón con cada paso que me acercaba a su habitación.. Y al llegar a su puerta, mis piernas comenzaron a temblar. Empujé lentamente la puerta, abriendo una pequeña rendija por la que podría ver lo que había ocurrido en ese lugar. Me pareció que había pasado una eternidad entre el instante que llegué a aquella casa y el momento en que clavé mis ojos sobre su cuerpo.. Y alcancé a ver que junto a su cadáver había una nota que decía: "¿Sabes pequeña? Todo esto es por ti, porque te amaba.."


Y decía "te amaba", pues estaba muerta, pero el universo entero sabía que si su preciosa sonrisa siguiera viva sería un dulce "TE AMO". En presente y para toda la vida.


                                                                             





"Lo sé, era más fácil decir: "TE ECHO DE MENOS"

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